
Fotografía: Jorge Obón |
|
JAVIER
COLIS Y LAS MALAS LENGUAS
Después de Vamos A Morir, Demonios Tus Ojos, Mil Dolores Pequeños, Javier Colis ha emprendido una nueva etapa con JAVIER COLIS Y LAS MALAS LENGUAS. Una banda en la que está presente esa inquietud experimental de un compositor, guitarrista y cantante que forma parte esencial del rock de vanguardia de nuestro país y con la que en 2005 publicó el disco “Lo eterno es lo que más dura” y en octubre de 2006, “El Futuro ya no es lo que era”.
EL FUTURO YA NO ES LO QUE ERA (2006) es, por definirlo de alguna forma, un disco de rock expresionista. Cabaret, circo… y unas cuantas dosis de blues poco ortodoxo, de valses depurados hasta quedarse en el esqueleto y de la tradición de compositores como Kurt Weill o Anton Karas. Javier Colis y las Malas Lenguas, en esta ocasión, han querido aprovechar su magnífica forma para grabarlo como si estuvieran tocando en directo. En el escenario del San Juan Evangelista de Madrid, todos a una, con el patio de butacas vacío, pero con la misma energía que si estuviera abarrotado.
El teclista Saúl Cortés, el guitarrista Julen Palacios, el batería Adrián Ceballos y el bajista Germán Sánchez (al que sustituye en directo Sergio Ceballos, convertido en miembro definitivo del grupo) han demostrando que después de un año “on the road”, son una banda magníficamente compenetrada.
Por su parte, Colis, en este disco, recupera su amor por esas guitarras dramáticas, únicas e inspiradas, sin poder evitar que quede definitivamente claro que (lo quiera o no) es un crooner, un cantante/actor que interpreta, y no únicamente canta, unas canciones llenas de poesía y violencia, pero que salen de la oscuridad de su entrega anterior para dar algunos destellos de dulzura, ruda ternura y extraña luminosidad, siempre dentro de ese mundo “colisiano” donde la melancolía, el humor negro, el riesgo y la experimentación son platos esenciales.
La tranquilidad que llega con muerte, el amor recién nacido, la nostalgia por el futuro, la desidia, la conciencia de la angustia, la melancolía… están presentes en un disco absolutamente personal, con el que, de nuevo, desconcierta inconscientemente a los que pensaban que iban a adivinar cuál era su siguiente paso a seguir.
|